..mi mejor compañero desde hace unos meses, claro, sin desmerecer al guatero que cada noche me da su "tierno" calor (tendré que ponerle nombre, lo merece).
Tengo bastantes cosas por hacer pero no tengo nada de ganas, el frío mezclado con el desierto que siento están a punto de ganarme. En medio de la noche me desperté y no sentía nada, no veía nada, no había memoria ni horizonte apenas mi respiración que constataba mi presencia, no había ruidos (cosa rara) ni luz, no había calor ni tampoco frío; sé que estoy aquí porque la gente me habla, porque cuando voy en el tren las personas que podrían ir juntas van separadas (estoy yo en el medio) y porque mis pisadas dejan huella....
No hay comentarios:
Publicar un comentario